domingo, 21 de octubre de 2012

Diario reflexivo V




Ha llegado la semana de la vacunación de la gripe.

El lunes día 15 de octubre estuve desde las 12h hasta las 13 h en el bar de los jubilados donde íbamos a poner la vacunación de la gripe a la personas mayores de 60 años. 
Cuando llegamos a preparar todo lo que teníamos que utilizar, había una cola largísima y nos dijeron que había gente que llevaba ahí desde las 10 de la mañana.

Se me pasó realmente rápido, ya que me encanta lo que hago y más cuando se trata de ancianos. 
Muchos de ellos me felicitaron porque les había pinchado muy bien. 
Estos detalles que tienen, me alegran durante todo el día.

Durante el resto de la semana, ha sido bastante tranquilo todo.
Todos los días han venido 20 personas en el rango de horario de 12h a 13h a vacunarse.

Esta semana he estado en el domicilio de Juan, y me quede bastante sorprendida. Cuando llegue a su casa me puse los guantes y le quite la venda que llevaba y me di cuenta que el dedo pequeño cada vez estaba mejor.
Me salio una sonrisa de oreja a oreja.
No me lo podía creer, no podía creer, que el mismo dedo de hace dos semanas que era un agujero y se le veía el hueso, se estaba intentando cerrar poco a poco. Aun tenía un poco de agujero pero lo llevaba fenomenal.

El jueves me fui a dos casas de encamados a vacunarles de la gripe y en una de ellas me quede perpleja con el aspecto de la señora. 
Se encontraba tirada en la cama sin decir nada, tapada hasta arriba con la manta, y con gorro. Nos abrió la cuidadora y empezó a hablarle y la mujer no le contestaba. 
El enfermero y yo por un momento nos asustamos y le quitamos la manta de encima pero ella ni se inmutaba. Le empezamos a mover y reaccionó por el momento, daba la sensación que quería hablar y no podía. 
Al final la incorporamos y le tomamos la tensión y fue recuperándose poco a poco, se encontraba como mareada.

Esta semana se me ha hecho cortísima porque no había ningún momento del día en el que te encontraras parado, pero tampoco tenías tanta faena para poder llegar a agobiarte. Espero que las próximas sean así.

Diario reflexivo IV



Esta semana ha sido bastante similar a la semana anterior.

En el tema de sacar sangre cada vez voy mejor, y me voy dando cuenta que siempre que veo alguna persona con venas complicadas intento buscar y pruebo hasta llegar a encontrarlas con facilidad. 
Me veo realmente más suelta y cada vez con más ganas de pinchar.

Creo que me he obsesionado un poco con las venas, porque en estos momentos con las personas que hablo no les miro a la cara, sino siempre se me va la mirada a los brazos a ver que tipo de venas tienen, me pasa incluso con mis amigos y familiares.

Esta semana he acompañado dos días a la enfermera a domicilio.

Un día fuimos a tomar la tensión a una señora mayor que por lo visto no se toma la medicación que le corresponde aunque ella lo afirme. Su hijo nos comenta que su madre se encuentra muy nerviosa por temas judiciales en los que se encuentra sometido. 
El mismo día, fuimos al bar de los jubilados y a la frutería del barrio para colgar el horario de vacunación de la gripe a mayores de 60 años.

Todos los días han venido muchas personas al centro de salud para preguntar por la vacunación, ya que se encuentran asustados por si se pasan de fecha y al final no pueden llegar a vacunarse. 
El día 15 estaremos desde las 12h hasta las 13h en los jubilados para vacunar a todo aquel que no pueda asistir al centro de salud los días próximos para vacunarse.

El otro domicilio donde asistí era una señora mayor que se encuentra encamada y debemos llevarle el control. Le tomamos la tensión como de costumbre, y le vimos el azúcar, 
Esta señora tiene 92 años y tiene una aspecto muy débil, pero siempre que vamos nos sorprende con lo bien que tiene el azúcar y la tensión.

Espero con ansia la próxima semana para poder vacunar a los mayores de 60 años, ya que no voy a parar de pinchar, y poder establecer relación con ellos.

Diario reflexivo III



Esta semana, la considero la semana de las revisiones escolares.

He estado toda la semana, aparte de realizar las analíticas y las curas diarias, pasando consulta en las revisiones de jóvenes entre 12 y 14 años.

Las consultas son las mismas añadiendo un par de cosas más. Les hacemos un control de peso y talla, y les tomamos la tensión. A los chicos hay que ponerles la vacuna anti-tetánica y las chicas la misma, junto la de cáncer de útero,
Hay muchos padres que no quieren vacunar a los niños porque nunca se han vacunado ellos y lo encuentran como algo innecesario.

Esta semana me ha fascinado. Al pasar consulta y hablar con los jóvenes y padres, por un momento me ha recordado cuando era yo la paciente con esa edad. Los jóvenes te cuentan sus problemas, que quieren adelgazar, como les va en los estudios, la manera que tienen de ver las cosas, lo asustados que están cuando tienes que vacunarles, etc.

Por otra parte, esta semana no he podido asistir a ningún domicilio porque solo estaba Juan (citado en el diario anterior), que fueron a visitarle el jueves tras darle el alta en el hospital. 
Mi compañera Merche fue a curarle el pie junto con la enfermera y al volver al centro de salud me comentaron que había dado un cambio muy radical. 
El aspecto era el mismo, incluso podían asegurar que se encontraba más débil, pero el pie le había cambiado una barbaridad. Estaban convencidas que el dedo pequeño que era todo hueso, podría llegar a cerrarse, cosa que la semana pasada lo veíamos muy complicado. 

Cuando me lo comentaron me alegré mucho, y tengo muchas ganas de ir a visitarle y poder ver como va evolucionando.

El jueves estuve todo el día en la consulta de pediatría y pude realizar las pruebas metabólicas y contestar a los padres cualquier tipo de duda que les pueda surgir.

La semana que viene tengo entendido que es una semana tranquila, que seguirán habiendo revisiones escolares, consultas de adultos, de pediatría y las respectivas curas y analíticas de la semana.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Diario reflexivo II


Para ser mi segunda semana en el centro de salud, no ha estado nada mal.

Las analíticas que realizamos los lunes, miércoles y jueves, cada vez van mejor y con más ganas de más. Me conciencio de buena mañana que tenemos que sacar sangre y aunque pueda haber cualquier dificultad (personas con venas finas, profundas…), intento hasta el ultimo momento.

La mayoría de los pacientes ya me conocen y por lo que veo depositan gran confianza en mí. Todos los días estoy con ellos realizándoles las curas e inyectándoles todo tipo de medicación que sea necesaria.

El miércoles de esta semana me fui con la enfermera Elena a un domicilio a curar a un anciano llamado Juan que tiene el pie diabético y en muy mal estado. Para mi sorpresa, cuando le retiré los apósitos junto a las gasas me lleve detrás un trozo de hueso. La enfermera y yo nos quedamos por un instante mirándonos de manera fría, ya que parecía surrealista lo que estaba pasando. Cuando observé bien al anciano, lo vi muy delgado, medio dormido en el sofá, sin fuerzas para moverse y vi que no tenía la pierna izquierda y el pie que le estábamos curando por momentos me pareció que también lo iba a llegar a perder en cualquier momento.
El pie se encontraba en muy mal estado; los dedos estaban ulcerados y el dedo pequeño era hueso. Al principio me asuste, ya que nunca había visto cosa semejante. Al salir del domicilio, estuve hablando con la enfermera y me confirmó lo que realmente pensaba porque ese pie era necesario pasarlo por quirófano, pero ningún médico quiere arriesgarse con una persona tan mayor, por lo tanto el pie por lo visto, nunca llegaría a su estado normal.

El viernes a las 12 de la mañana cuando llegó la hora de domicilios estaba intrigada por saber como se encontraría el pie de Juan y para mi sorpresa, la enfermera me dijo que no íbamos a ir a curarle porque estaba ingresado en el hospital. Me encuentro a expensas para saber como se encuentra.

Por lo demás, esta semana ha sido bastante tranquila. 
El jueves tuvimos la visita de nuestra compañera de clase, clara que venia del otro centro de salud a ver las consultas de pediatría.

Esta semana que viene me han comentado que empiezan las revisiones escolares. 
Tengo ganas de pasar consulta.

Mi primera semana en Manises


Mi primera impresión global en el centro de Salud de Manises "Els Xiprerets" ha sido realmente buena. El primer día de prácticas me di cuenta de lo que realmente es un centro de atención primaria, ya que tenía la mente un poco confusa.
Me atendieron a las 8 de la mañana, en el momento de empezar me encontraba bastante intrigada, ya que era la primera vez que me encontraba en un centro de salud realizando prácticas.
Esta semana ha sido bastante rutinaria. Los lunes, miércoles y viernes, de 8 de la mañana a 9 se realizan las analíticas. Los martes y jueves de 8 a 9 se realiza el Sintrom. A partir de las 9 de la mañana tenemos unos huecos libres donde solo realizamos electros, alguna cura, aerosoles… que son mandados por la doctora en su consulta. A las 10 es la hora de curas e inyectables, donde siempre tenemos mucha faena y estamos sin parar hasta las 11. A las 12 llega el turno de los domicilios, de personas que necesitan un control y no pueden ir al centro de salud todas las semanas. A las 13:30 horas continuamos con curas e inyectables.

Esta semana me han dejado hacer muchísimas cosas; realizaba curas de ulceras, he quitado grapas y puntos, he realizado la extracción de sangre los tres días,  he pinchado intramusculares, vacunas… Han depositado una gran confianza en mí para ser la primera semana y dejarme hacer todo esto sola.

El sitio es genial, la verdad es que los enfermeros lo llevan todo muy controlado y eso me llama mucho la atención, ya que en hospitales lo he visto un poco todo más lioso con los cambios de turno. Este centro está compuesto por 4 enfermeras y un auxiliar de enfermería, 4 médicos (2 pediatras) y las chicas de administración.

En horas de consultas he estado con algún compañero pasando las revisiones en las que a las personas adultas se les controla la tensión, el peso, el azúcar, la alimentación que toman, si hacen ejercicio, etc. Me ha recordado al año pasado en la asignatura de Habilidades cuando nuestra profesora Francisca acompañada por Carlos, nos hacían las entrevistas de atención primaria, ya que son iguales, pero la diferencia es que el año pasado era yo la que hacia de paciente y este año me toca ejercer el papel de enfermera.

Para ser la primera semana, vuelvo a repetir que estoy muy contenta, me he llevado una buena sensación de trabajo en un centro de atención primaria.