Esta
semana, la considero la semana de las revisiones escolares.
He
estado toda la semana, aparte de realizar las analíticas y las curas diarias,
pasando consulta en las revisiones de jóvenes entre 12 y 14 años.
Las
consultas son las mismas añadiendo un par de cosas más. Les hacemos un control
de peso y talla, y les tomamos la tensión. A los chicos hay que ponerles la
vacuna anti-tetánica y las chicas la misma, junto la de cáncer de útero,
Hay
muchos padres que no quieren vacunar a los niños porque nunca se han vacunado
ellos y lo encuentran como algo innecesario.
Esta
semana me ha fascinado. Al pasar consulta y hablar con los jóvenes y padres,
por un momento me ha recordado cuando era yo la paciente con esa edad. Los jóvenes
te cuentan sus problemas, que quieren adelgazar, como les va en los estudios, la
manera que tienen de ver las cosas, lo asustados que están cuando tienes que
vacunarles, etc.
Por
otra parte, esta semana no he podido asistir a ningún domicilio porque solo
estaba Juan (citado en el diario anterior), que fueron a visitarle el jueves
tras darle el alta en el hospital.
Mi compañera Merche fue a curarle el pie
junto con la enfermera y al volver al centro de salud me comentaron que había
dado un cambio muy radical.
El aspecto era el mismo, incluso podían asegurar
que se encontraba más débil, pero el pie le había cambiado una barbaridad. Estaban
convencidas que el dedo pequeño que era todo hueso, podría llegar a cerrarse,
cosa que la semana pasada lo veíamos muy complicado.
Cuando me lo comentaron me
alegré mucho, y tengo muchas ganas de ir a visitarle y poder ver como va
evolucionando.
El
jueves estuve todo el día en la consulta de pediatría y pude realizar las
pruebas metabólicas y contestar a los padres cualquier tipo de duda que les
pueda surgir.
La
semana que viene tengo entendido que es una semana tranquila, que seguirán
habiendo revisiones escolares, consultas de adultos, de pediatría y las
respectivas curas y analíticas de la semana.
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