domingo, 21 de octubre de 2012

Diario reflexivo IV



Esta semana ha sido bastante similar a la semana anterior.

En el tema de sacar sangre cada vez voy mejor, y me voy dando cuenta que siempre que veo alguna persona con venas complicadas intento buscar y pruebo hasta llegar a encontrarlas con facilidad. 
Me veo realmente más suelta y cada vez con más ganas de pinchar.

Creo que me he obsesionado un poco con las venas, porque en estos momentos con las personas que hablo no les miro a la cara, sino siempre se me va la mirada a los brazos a ver que tipo de venas tienen, me pasa incluso con mis amigos y familiares.

Esta semana he acompañado dos días a la enfermera a domicilio.

Un día fuimos a tomar la tensión a una señora mayor que por lo visto no se toma la medicación que le corresponde aunque ella lo afirme. Su hijo nos comenta que su madre se encuentra muy nerviosa por temas judiciales en los que se encuentra sometido. 
El mismo día, fuimos al bar de los jubilados y a la frutería del barrio para colgar el horario de vacunación de la gripe a mayores de 60 años.

Todos los días han venido muchas personas al centro de salud para preguntar por la vacunación, ya que se encuentran asustados por si se pasan de fecha y al final no pueden llegar a vacunarse. 
El día 15 estaremos desde las 12h hasta las 13h en los jubilados para vacunar a todo aquel que no pueda asistir al centro de salud los días próximos para vacunarse.

El otro domicilio donde asistí era una señora mayor que se encuentra encamada y debemos llevarle el control. Le tomamos la tensión como de costumbre, y le vimos el azúcar, 
Esta señora tiene 92 años y tiene una aspecto muy débil, pero siempre que vamos nos sorprende con lo bien que tiene el azúcar y la tensión.

Espero con ansia la próxima semana para poder vacunar a los mayores de 60 años, ya que no voy a parar de pinchar, y poder establecer relación con ellos.

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